23/12/2007

Fabulosa

Fabulosa

La modelo sube a la pasarela confiada.
Ella sabe quien es, que es y cuanto dinero hay invertido en ella y para ella.
Sus largas y formadas piernas relucen cuando empieza a caminar siempre mirando hacia el frente.
No sonríe pero tampoco está seria; es más bien una actitud arrogantemente encantadora.
Seduce a los fotógrafos, al público, a los diseñadores, a las otras modelos. Quiere que el mundo entero la devore con los ojos y que aun así queden insatisfechos.
Se pasa el dedo anular sobre la ceja y millones de aplausos empiezan a retumbar a su alrededor.
Se muerde el labio, y da la vuelta para regresar tras bastidores y dar por terminada su gran presentación.
Vuelve otra vez a dar grandes zancadas y con cada paso la emoción en el ambiente aumente de manera considerable.
Le lanzan rosas amarillas de todas partes que ella pisa sin cuidado mientras sigue su elegante caminata.
Su tacón se rompe y ella cae pegando la cara contra el suelo.
Un hilo de sangre sale de su nariz mientras ella se desmaya por la conmoción.
Marcia, de diez años, se despierta llorando.

1 Comentarios?:

RASGADODEBOCA… dijo...

BIENVENIDO
ES ASÍ...
LOS ESCRITORES ESCRIBEN...